11-8-01 en algún lugar de Wisconsin.
Para Jorge:
De nuestro fallido intento de ver la lluvia de meteoros de anoche.
Maldición gitana. Anoche la niebla no pudo ser más espesa porque no tuvo tiempo. Ni Manuel ni yo nos animábamos a salir, pero para no tener que ponernos plumas de gallina, como dijo el gallego, fuimos igual. Nos vestimos como para una noche polar, con doble pantalón, chaqueta de plumas, bolsa con comida, nylon para el piso, frazadas y almohadas, (éstas recomendadas porque mirar para arriba deja el cogote a la miseria), y a eso de las 10 de la noche, empezamos a rumbear para el norte, a ese lugar anunciado vía internet por el Planetario donde se iba a reunir todo el grupo de gente que quisiera ver el espectáculo celestial.
El primer problemita surgió apenas salimos. Eso no era niebla ya. Era mierda. Me aferré al volante como si fuera un manubrio y me paré para poder mirar mejor el camino. Manuel corría adelante con una tijera abriéndome paso entre la espesura. Demoramos algo más de dos horas, que era más o menos lo calculado. En las zonas sin luz, no se veía ni la autopista.
Y llegamos, siguiendo las instrucciones. Lo que los idiotas del planetario no se imaginaron es que cuando dije más arriba que se iba a reunir todo el que quisiera, fue cierto. Bah, no fue TODO el mundo, pero MEDIO mundo si. Cientos de autos. Y una pobre mujer a la entrada del camino a la chacra donde estaban los sabihondos, anunciando a todos los que iban llegando, que el lugar estaba ya repleto y que nos teníamos que quedar fuera, al costado del camino.
Considerando la situación y que todo el camino además de neblinoso estuvo nublado, y que ese lugar donde estábamos estaba apenitas más alto que los alrededores por lo que se veían algunas estrellas, la idea no pareció tan mala. La gente empezó a armar carpas, a sacar sofás, camas desplegables, en fin, muchos vinieron algo más equipados que nosotros. Y eran cientos de personas con el mismo objetivo, que era no perderse la lluvia de meteoros. Hasta parrillitas para asado traían.
Nos miramos y empezamos a caminar (a hacer ejercicio, diría el santo) por caminos vecinales sin luz hasta que me dio miedo a perdernos y volvimos al auto. Es que ni sabíamos por donde volver. No había luz por ser zona casi rural.
Y cada vez que me daban ganas de mear ahí nomás, ah, claro, ahí tenía que venir algún auto idiota con los faroles prendidos, por supuesto. Y bueno, confío en que hayan disfrutado...
Ya eran las 12 y pico de la noche y ya tendría que haber empezado el espectáculo, pero ni minga. Nos metimos en el auto, estiramos hacia atrás los respaldos de adelante (cosa que si alguien conoce los VW sabe que no es cosa de mover una palanquita ya que los alemanes lo consideran tema de alta seguridad y tenés que destornillarte vos moviendo lentamente un pesado aparato de tuercas), nos recostamos, nos tapamos, abrimos el sun roof dejando el vidrio cerrado y empezamos a ver estrellas, cosa inexistente en la ciudad de Chicago.
De vez en cuando aparecía algún meteoro chiquito, como desganado. De repente vimos uno genial. Cabeza, cola y hasta extremidades, si mirabas atentamente. Un lujo de bicho. Nos acomodamos esperando ver muchos, pero... Eran como las 2am y decidimos que ya que el espectáculo principal estaba anunciado de 3 a 5 am., nos íbamos a dormir una siestita hasta las 3 de la madrugada, lo que no era un problema porque yo nunca puedo dormir fuera de casa.
Antes de terminar de hablar, Manuel ya la quedó. Roncó como un ángel. Yo no dormí, o al menos, eso pensé. De repente me extrañé de no ver nada y le pregunté a Manuel que razón tuvo para haber cerrado el techo opaco del auto. Manuel contestó con un ronquido. Estiré un dedo hacia arriba y no era el techo, todo seguía abierto como desde el principio y esa cosa negra eran enormes nubarrones porque ya ni estrellas había. Una oscura madrugada. Los autos ya casi habían desaparecido y nosotros ni nos habíamos dado cuenta del paso de las horas (ni de los meteoros, naturalmente).
A eso de las 3:30 decidimos que habíamos demostrado que no somos gallinas y que ya bastaba, que eso era ridículo, que vimos 5 meteoros y eso tendría que ser suficiente, dimos vuelta y llegamos acá entre las 5:30 y las 6, cosa que para nuestra vejez no está mal. Caímos como piedras. Pena porque si el tiempo hubiera ayudado, seguro hubiera sido un espectáculo espléndido.
Ahora tengo que comprar de todo antes de mañana, que ya el miércoles llega Flora porque es el cumple de Gastón, y mañana llega el frío. Hasta ahora nos vinimos salvando.
Hasta la próxima aventura de dos viejos enclenques.
elisa
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De Jorge:
11-19-01
Juas! Una aventura delirante. Gracias por el relato...
Besos, Jorge.
PS: Tengo un brote psicótico, provocado por unos simuladores de flippers.Conseguí incluso aquel al que le dediqué un capítulo de Fauna. No se puede creer... Claro que bajé unos treinta más. Qué maravilla...
Saturday, January 22, 2011
2001- De Elisa, las 's' en Mérida.
3-6-01
Ciudad de Mérida, todos en un negocio de esos atrapa-turistas pertenecientes al estado, muy prolijito, los 4 de nosotros ahi, y yo tratando de comprar una hamaca de esas en las que en Uruguay se usan en Las Toscas (hamaca paraguaya, que le dicen) pero en México son las reales camas de uso diario en la población.
Quiero una 'familiar', para 4 personas, ridículamente grande ya que vivimos en un apto., lugar muy poco adecuado para hamacas tejidas. Antes del viaje yo ya había leído todo lo posible sobre calidades y además lo había discutido con Leonardo, que me había convencido que al fin llegaron las de nylon, y que las de algodón serán muy simpáticas pero se pudren rápido con la humedad (la humedad de Mérida, naturalmente. No la de Chicago).
Bua, que estoy en ese comercio, veo una con colores que me gustan, la miro atentamente y veo que está terminada en la punta con dos loops (uno de cada lado, claro) y pienso en cómo carajo colgarla.
Veo a una empleada y le pregunto:
- Y esto como se cuelga?- [y ehto, como se kuelga?]
ella:
- Ud. tiene eses, ¿no?
(o en versión de Manuel: -¿¡Pero ud no tiene eses!?)-
Yo, fascinada por la brillantez lingüística de la empleada, que había reconocido instantáneamente nuestro acento uruguayo, contesté:
- Si, tenemos, pero no las pronunciamos bien!!!!
La empleada, me mira, decide que estoy loca, se da media vuelta y se va.
Ahí todos nos caímos al suelo de risa, al darnos cuenta de donde vino el malentendido. Las 'eses' son simplemente los ganchos en forma de 's' que van desde la hamaca hasta la pared. Y la construcción en esa ciudad depende del largo de esas putas hamacas,(los dormitorios tienen que tener un largo mínimo donde quepan, aunque sea en diagonal) y ya vienen empotrados en las paredes los ganchos necesarios para colgarlas con esos ganchos 's', como parte de la vida totalmente normal donde necesitás que te entre aire por todos lados, porque el calor y la humedad son increíbles. Pero abajo del 'abanico' de techo y en una hamaca, al menos se duerme, aunque mal y poco.
elisa
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Ciudad de Mérida, todos en un negocio de esos atrapa-turistas pertenecientes al estado, muy prolijito, los 4 de nosotros ahi, y yo tratando de comprar una hamaca de esas en las que en Uruguay se usan en Las Toscas (hamaca paraguaya, que le dicen) pero en México son las reales camas de uso diario en la población.
Quiero una 'familiar', para 4 personas, ridículamente grande ya que vivimos en un apto., lugar muy poco adecuado para hamacas tejidas. Antes del viaje yo ya había leído todo lo posible sobre calidades y además lo había discutido con Leonardo, que me había convencido que al fin llegaron las de nylon, y que las de algodón serán muy simpáticas pero se pudren rápido con la humedad (la humedad de Mérida, naturalmente. No la de Chicago).
Bua, que estoy en ese comercio, veo una con colores que me gustan, la miro atentamente y veo que está terminada en la punta con dos loops (uno de cada lado, claro) y pienso en cómo carajo colgarla.
Veo a una empleada y le pregunto:
- Y esto como se cuelga?- [y ehto, como se kuelga?]
ella:
- Ud. tiene eses, ¿no?
(o en versión de Manuel: -¿¡Pero ud no tiene eses!?)-
Yo, fascinada por la brillantez lingüística de la empleada, que había reconocido instantáneamente nuestro acento uruguayo, contesté:
- Si, tenemos, pero no las pronunciamos bien!!!!
La empleada, me mira, decide que estoy loca, se da media vuelta y se va.
Ahí todos nos caímos al suelo de risa, al darnos cuenta de donde vino el malentendido. Las 'eses' son simplemente los ganchos en forma de 's' que van desde la hamaca hasta la pared. Y la construcción en esa ciudad depende del largo de esas putas hamacas,(los dormitorios tienen que tener un largo mínimo donde quepan, aunque sea en diagonal) y ya vienen empotrados en las paredes los ganchos necesarios para colgarlas con esos ganchos 's', como parte de la vida totalmente normal donde necesitás que te entre aire por todos lados, porque el calor y la humedad son increíbles. Pero abajo del 'abanico' de techo y en una hamaca, al menos se duerme, aunque mal y poco.
elisa
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2000 - Jorge, opiniones sobre familia y otros temas.
Aquí Jorge contesta y demuestra su compulsión. Y también opina sobre algo del lenguaje que usa (nadie sabe, ni se puede saber por ahora, si leemos con entonación o no. Pero Jorge tiene opinión sobre eso, cosa razonable. Todos tenemos opiniones sobre temas en los que deberíamos aceptar nuestra ignorancia)
10-10-00
At 23:42 09/10/2000 -0500, Elisa wrote:
>Es imprescindible tener hijos?
Jorge: Yo diría que no. Y no creo que ningún hombre te dé una respuesta distinta.
Siempre pensé que ese asunto de los hijos es uno de los tantos berretines incomprensibles de las mujeres.
Besos, Jorge.
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alvartot@adinet.com.uy
-----------------------
De Elisa:
???????????????????????
Yo antes nunca quise realmente...
Manuel me convenció, con ese estilo delicado que tan bien le conocemos. Y me convenció en serio, pero nunca me explicó el por qué. "Hay que tener una flia." decía.
O sea que Manuel no entra en tu grupo de hombres, porque él sí da una respuestadistinta. Supongo que por eso de la biología.
elisa
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De Elisa: (éste es uno de mis temas de investigación)
>Pregunta en serio: ¿vos creés que leemos con entonación?
>Me refiero a la lectura para nosotros mismos, silenciosa.
>Si sí, por qué. Si no, por qué.
Jorge: Yo personalmente no leo con entonación ni siquiera en voz alta. Mi forma de leer es monótona, plana, aburrida.
Sin embargo algo de eso debe de haber, porque una de las cosas que me pasan, cuando leo algo traducido del inglés, es encontrarme traduciendo mentalmente algunas frases, especialmente de los diálogos, para ver cómo suenan en inglés. Ahí sí, puedo hablar, si no de entonación, al menos de énfasis.
No sé si esto responde a tus inquietudes...
Cariños, Jorge.
PS: estoy limitando mi horario de uso de la computadora; el promedio diario de lo que va de octubre es dos horas veintiséis minutos, o sea menos de la mitad de lo que venía usándola. De ahí mis esporádicas apariciones en el correo electrónico; el tiempo no me da para nada. Por lo demás, cuando apago la máquina (la mayoría de los días a las seis de la tarde) me aburro muchísimo. Esto está logrando que me acueste más temprano, me duerma más temprano y me levante más temprano. Espero poder mantener el régimen, aunque es duro, muy duro.
-----------------------
alvartot@adinet.com.uy-----------------------
2-26-01 reacciones a algo sobre la pareja, pero no tengo el original, solamente las respuestas:
De Elisa:
La reacción de las mujeres fue 'ay, cuanta razón tiene la historia...pero ya es tarde...ahora SI LO SE'
La de los hombres: 'ven, HABLEN, CARAJO, que si no, no las entendemos, vieron, vieron???'
Lo más fascinante es que en la historieta, ninguno de los dos habla!!!!! Y nadie parece darse cuenta! La culpa es de la mujer, y el tipo es normal, no tiene la culpa de nada y siempre tiene razón. Fascinante. Y casi podría apostar que vos pensás lo mismo. Bue, tal vez no. Pero igual pregunto: ¿con quién te identificás????
De Jorge:
Por supuesto, no me identifico con ninguno. Pero me doy cuenta de que es una escena casi universal.
Creo que nadie entendió el "mensaje" de esta historieta. Lo que muestra es la preocupación de las mujeres por la relación de pareja, y cómo está pensando en eso la mayor parte del tiempo. Es lógico, porque la mujer siempre, quiéralo o no, tiene a los hijos en la mira y son el centro de su vida, y por lo tanto en tren de armar una pareja la búsqueda de seguridad es primordial. Quiere saber, necesita saber si el tipo está involucrado en la relación de modo suficiente. Y se pasa especulando sobre el tema, en general sin mucho acierto.
En cambio, como creo haberte dicho alguna vez, para los tipos el asunto de los hijos y de la seguridad en la relación tiene mucha menor importancia (aunque puedan ser buenos padres); no especulan con esas cosas en la misma medida, ni de lejos.
Hay otras razones para que esto sea asi: el hombre no se relaciona bien con sus propios afectos, es un tema confuso, poco nítido, a menudo doloroso, y prefiere soslayarlo y pensar en otras cosas. La mujer se relaciona mucho mejor con sus propios afectos, aunque por lo general trata de traducir en palabras sus sentimientos, de darles forma, y no lo consigue ni de lejos, y a menudo sus discursos al respecto toman formas de apariencia paranoica.
Eso es lo que pienso.
Saludos, Jorge.
10-10-00
At 23:42 09/10/2000 -0500, Elisa wrote:
>Es imprescindible tener hijos?
Jorge: Yo diría que no. Y no creo que ningún hombre te dé una respuesta distinta.
Siempre pensé que ese asunto de los hijos es uno de los tantos berretines incomprensibles de las mujeres.
Besos, Jorge.
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alvartot@adinet.com.uy
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De Elisa:
???????????????????????
Yo antes nunca quise realmente...
Manuel me convenció, con ese estilo delicado que tan bien le conocemos. Y me convenció en serio, pero nunca me explicó el por qué. "Hay que tener una flia." decía.
O sea que Manuel no entra en tu grupo de hombres, porque él sí da una respuestadistinta. Supongo que por eso de la biología.
elisa
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De Elisa: (éste es uno de mis temas de investigación)
>Pregunta en serio: ¿vos creés que leemos con entonación?
>Me refiero a la lectura para nosotros mismos, silenciosa.
>Si sí, por qué. Si no, por qué.
Jorge: Yo personalmente no leo con entonación ni siquiera en voz alta. Mi forma de leer es monótona, plana, aburrida.
Sin embargo algo de eso debe de haber, porque una de las cosas que me pasan, cuando leo algo traducido del inglés, es encontrarme traduciendo mentalmente algunas frases, especialmente de los diálogos, para ver cómo suenan en inglés. Ahí sí, puedo hablar, si no de entonación, al menos de énfasis.
No sé si esto responde a tus inquietudes...
Cariños, Jorge.
PS: estoy limitando mi horario de uso de la computadora; el promedio diario de lo que va de octubre es dos horas veintiséis minutos, o sea menos de la mitad de lo que venía usándola. De ahí mis esporádicas apariciones en el correo electrónico; el tiempo no me da para nada. Por lo demás, cuando apago la máquina (la mayoría de los días a las seis de la tarde) me aburro muchísimo. Esto está logrando que me acueste más temprano, me duerma más temprano y me levante más temprano. Espero poder mantener el régimen, aunque es duro, muy duro.
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alvartot@adinet.com.uy-----------------------
2-26-01 reacciones a algo sobre la pareja, pero no tengo el original, solamente las respuestas:
De Elisa:
La reacción de las mujeres fue 'ay, cuanta razón tiene la historia...pero ya es tarde...ahora SI LO SE'
La de los hombres: 'ven, HABLEN, CARAJO, que si no, no las entendemos, vieron, vieron???'
Lo más fascinante es que en la historieta, ninguno de los dos habla!!!!! Y nadie parece darse cuenta! La culpa es de la mujer, y el tipo es normal, no tiene la culpa de nada y siempre tiene razón. Fascinante. Y casi podría apostar que vos pensás lo mismo. Bue, tal vez no. Pero igual pregunto: ¿con quién te identificás????
De Jorge:
Por supuesto, no me identifico con ninguno. Pero me doy cuenta de que es una escena casi universal.
Creo que nadie entendió el "mensaje" de esta historieta. Lo que muestra es la preocupación de las mujeres por la relación de pareja, y cómo está pensando en eso la mayor parte del tiempo. Es lógico, porque la mujer siempre, quiéralo o no, tiene a los hijos en la mira y son el centro de su vida, y por lo tanto en tren de armar una pareja la búsqueda de seguridad es primordial. Quiere saber, necesita saber si el tipo está involucrado en la relación de modo suficiente. Y se pasa especulando sobre el tema, en general sin mucho acierto.
En cambio, como creo haberte dicho alguna vez, para los tipos el asunto de los hijos y de la seguridad en la relación tiene mucha menor importancia (aunque puedan ser buenos padres); no especulan con esas cosas en la misma medida, ni de lejos.
Hay otras razones para que esto sea asi: el hombre no se relaciona bien con sus propios afectos, es un tema confuso, poco nítido, a menudo doloroso, y prefiere soslayarlo y pensar en otras cosas. La mujer se relaciona mucho mejor con sus propios afectos, aunque por lo general trata de traducir en palabras sus sentimientos, de darles forma, y no lo consigue ni de lejos, y a menudo sus discursos al respecto toman formas de apariencia paranoica.
Eso es lo que pienso.
Saludos, Jorge.
Friday, January 21, 2011
2000 - chistes de judíos
2-28-00, para Jorge, que preguntó qué quiere decir 'I can sit in the dark':
a) Hijo de madre judía diciéndole que le va a cambiar la bombita de luz que está quemada. Madre responde con un suspiro: Oy, don't worry, I can sit in the dark. (Viejo chiste, excelentísimo).
Pero hace poco leí el mejor chiste, uno que me hizo reir en serio, y eso no es común. Fue presentado en una lista de chistes judíos, normalmente descacharrantes, salvo cuando aparecen algunos religiosos y tienen que explicar de qué carajo están hablando, ya que, a Jehová gracias, pocos de los asiduos lectores los entienden.
Hijo no judío llama a madre no judía y dice:
- Mamá, no puedo ir mañana a casa a la cena de Thanksgiving-.
Madre responde:
- Está bien-.
Este fue votado como el mejor chiste del año, a pesar de que había sido enviado como NJJF (not Jewish just funny). El argumento es que sin madres judías este chiste no tendría sentido y por lo tanto este ES un chiste judío.
a) Hijo de madre judía diciéndole que le va a cambiar la bombita de luz que está quemada. Madre responde con un suspiro: Oy, don't worry, I can sit in the dark. (Viejo chiste, excelentísimo).
Pero hace poco leí el mejor chiste, uno que me hizo reir en serio, y eso no es común. Fue presentado en una lista de chistes judíos, normalmente descacharrantes, salvo cuando aparecen algunos religiosos y tienen que explicar de qué carajo están hablando, ya que, a Jehová gracias, pocos de los asiduos lectores los entienden.
Hijo no judío llama a madre no judía y dice:
- Mamá, no puedo ir mañana a casa a la cena de Thanksgiving-.
Madre responde:
- Está bien-.
Este fue votado como el mejor chiste del año, a pesar de que había sido enviado como NJJF (not Jewish just funny). El argumento es que sin madres judías este chiste no tendría sentido y por lo tanto este ES un chiste judío.
2000- Majaderías, etnia y qué sos + Jorge
Yo le había estado explicando a Jorge la cantidad de preguntas que te hacen en los EEUU cuando te anotás en algo, empezás una clase, hay una encuesta, etc. Y las preguntas que me irritaban era 'religión' y 'ud. qué es'. Y hay que explicar profesión o trabajo de algún tipo. Yo solía poner "housewife" que era mi predilecta. Y de ahí pasé a tratar de explicarle el uso de 'latino/hispano/hispánico, y las razones por las que la gente necesita definirse en esos términos. A Jorge no le interesaba demasiado el tema.
Jorge:
> No veo por qué se preocupan por estas majaderías. J.
1-8-00
De Elisa:
¿Y por qué pensás que son majaderías??? ¿Será porque nunca tuviste que llenar un formulario para cualquier cosa? - clase en una universidad, sacar libros de una biblioteca, conseguir un trabajo, anotarte en algún lugar - donde te preguntan nombre, fecha de nacimiento, afiliación religiosa, y 'qué sos'. Ta, en Uruguay no pasa y entre otras cosas se lo pierden, porque como son todos igualitos, sin diferencias étnicas ni 'raciales'(sí, ya se, cada uno, personalidad, individualidad, etc.), precisamente por esa homogeneidad, falta esa cosa rara de querer saber cómo es el resto del mundo, cómo piensa, qué come, cómo se casa, qué lugar ocupa la mujer, el abuelo, el pescado, la ropa, el amor, la erudición y por más que nos creemos que todos somos iguales, no, no somos idénticos - y la joda es identificarse con algo y poder decir con una palabra, o por lo menos con la menor cantidad de palabras posibles, qué somos y a qué nos dedicamos, a veces por obligación y otras por inicio de una camaradería con gente que nació en una cultura totalmente diferente a la nuestra, sabiendo que si nos interesa la de ellos, a ellos también la nuestra.
Y ahí es donde te encontrás en el nudo de tener que definirte de alguna manera. Si te querés escapar, es facilísimo. Decís que es una majadería. Y chau. Pero si querés formar parte del resto del mundo, mejor pensás en cómo contestar. Aunque cada vez me convenzo más que los uruguayos no quieren saber. Les interesan las anécdotas, pero siempre y cuando dejen mal a los otros. En serio, por qué pensás que es una majadería, porque realmente lo creés, ¿o porque nunca tuviste necesidad de pensar en eso?
elisa
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Respuesta de Jorge:
At 23:43 08/01/2000 -0600, you wrote:
>Y por qué pensás que son majaderías??? Será porque nunca tuviste que llenar
>un formulario para cualquier cosa - clase en una universidad, sacar libros
>de una biblioteca, conseguir un trabajo, anotarte para cualquier cosa -
>donde te preguntan nombre, fecha de nacimiento y 'qué sos'.
Jorge:Ese "qué sos" me desconcierta. ¿Cómo es exactamente la pregunta? Dicho así, puede referirse tanto a profesión, como a lugar de nacimiento, como a religión.
>Ta, en Uruguay no pasa, y entre otras cosas se lo pierden, porque son todos igualitos y en más de una variable (si, ya se, cada uno, personalidad, individualidad, etc. pero contra la diferencia en etnicidad, no hay salvación.
JorgeBueno, no creo que sea sólo en Uruguay.
Elisa: >pero creo que en los uruguayos falta esa curiosidad de querer saber cómo piensa el resto del mundo, qué come, como se casa, qué lugar ocupa la mujer, el abuelo, el pescado, la ropa, el amor, la erudición, y por más que parecemos iguales a todos, no, no somos idénticos -
Jorge: Ese tipo de anécdotas por lo general no me interesa, salvo que implique alguna clase de diversión, algún detalle curioso. Por ejemplo, esos africanos que duermen en el suelo, y para dormir apoyan un codo en el suelo y la cabeza sobre una mano, para que no le entren bichos en el oído. Duermen así. Eso, por ejemplo, me resulta muy interesante. Incluso yo he debido dormir así alguna vez, no para que no me entraran bichos sino por la corriente de aire.>
Elisa: y la joda es identificarse con algo y poder decir con una palabra, o por lo menos con la menor cantidad de palabras posibles, qué somos y a qué nos dedicamos,
Jorge: Ese "qué somos" vuelve a desconcertarme. A qué nos dedicamos, bueno, yo viví durante muchos años ese problema, porque no me había asumido como escritor y había dejado mi vida de comerciante. No me preocupaba ontológicamente, pero eran tiempos en que tenías que tener una respuesta rápida y convincente para la policía, que a menudo te paraba en la calle. Yo seguí diciendo "comerciante", porque además de no asumido, "escritor" sonaba subversivo y quizás hasta burlón. Una vez me pararon frente a casa y dije "comerciante", y me preguntaron dónde tenía el negocio, y yo señalé hacia la vereda de enfrente, donde estaba el local de mi ex librería, y dije "allí", aunque en ese momento lo que había era una fábrica de pantallas para portátiles. Es decir, lo entiendo como un problema circunstancial, por ejemplo en tiempos de dictadura, pero jamás fue un problema mío, nada que me quitara el sueño. Es más: cuando puedo definirme por una palabra, me parece que estoy estafándome a mí mismo, o que envejecí de un modo pavoroso.
Elisa: >a veces por obligación y otras por inicio de una camaradería con gente que nació en una cultura totalmente diferente a la nuestra, y si nos interesa la de ellos, a ellos también la nuestra. Y ahí es donde te encontrás en el nudo de tener que definirte de alguna manera.
Jorge: No veo por qué hacerlo en una o en pocas palabras. En Francia, por ejemplo, muchas veces tuve que decir "soy uruguayen; Uruguay es un pequeño país que está al lado de Argentina", y no me molestaba hacerlo. Un obrero de Lourdes dijo, una vez, asintiendo: "Ah, sí, africano."
Elisa: >Si te querés escapar, es facilísimo. Decís que es una majadería. Y chau.
Jorge: Creo que es al contrario. Escaparse es buscar una definición cómoda de una
sola palabra para algo que no puede ser definido con tanta facilidad.
Elisa: Pero si querés formar parte del resto del mundo, mejor pensás en cómo contestar. Pero cada vez me convenzo más que los uruguayos no quieren saber. Les interesan las anécdotas, siempre y cuando dejen mal a los otros.
Jorge: No es mi caso. Yo prefiero que los otros queden bien.
Elisa: En serio, ¿por qué pensás que es una majadería? ¿porque realmente lo creés, o porque nunca tuviste necesidad de pensar en eso?????
Jorge: Realmente lo creo. Creo que es gente que se busca problemas a partir de un complejo de inferioridad. Cuando yo viví en Argentina, me sentía argentino, y no me molestaba que me tomaran por argentino; al contrario, me hacía sentir bien. Los otros uruguayos se reunían junto al Obelisco para llorar de nostalgia y despotricar contra los porteños; incapaces de adaptarse, por ese complejo de inferioridad absurdo. Creo que vos sos norteamericana, y deberías aceptarlo. Eso no significa renunciar a tu historia, pero es algo que no hace falta sacar a relucir a cada momento, y menos todavía sufrirlo.
Besos, Jorge.
Elisa: Estuve tratando de explicar algo de otro país, te lo conté como amiga y recibí como respuesta tipo cachetada: sos norteamericana. ¿A qué vino eso, Jorge?
Jorge: En primer lugar, no me imaginé que lo sentirías como una cachetada, porque no fue para nada mi intención. Era el corolario de todo lo que venía diciendo. Parece que leés salteado, o que registrás sólo ciertas cosas, sin ver el conjunto. Te hablé de mi experiencia en la Argentina, de mi no cultivo de la nostalgia, ni de la agresividad hacia el país que me cobijaba, estilo de la mayoría de los uruguayos que tuve que padecer allá.
Por el contrario, para mí era un orgullo cuando me decían que parecía porteño. Yo creo que si elegiste vivir donde vivís y allí hiciste tu hogar y criaste a tus hijos, que son norteamericanos o al menos viven como tales, no veo por qué no podés admitir que sos norteamericana (por adopción, desde luego). En realidad, el verdadero incapaz de adaptarme soy yo, que volví no sólo a Uruguay sino que me fui acercando y acercando cada vez más a mi apartamento de la calle Soriano. En el mismo centro de Montevideo es donde me siento mejor; no toleré Colonia, ni Pocitos. Y Cordón norte hasta por ahí nomás.
Vos llevás unos 25 años por allí... Por otra parte, millones de norteamericanos lo son por adopción; y el gentilicio no define a una raza o a un tipo concreto, como podría ser el caso del alemán, para poner un ejemplo extremo.
Cabe la posibilidad de que esté equivocado en estas consideraciones, como en tantas otras cosas. Pero estoy seguro de que no fue mi intención insultarte.
Besos, Jorge.
Elisa: La macana es que no tenés razón. No soy norteamericana. Y claramente, no soy uruguaya. Y encima, me viene de más de una generación, ya que mis viejos nunca quisieron que fuera uruguaya del todo. Por algo me quisieron mandar a estudiar a la Lumumba. Puaj. Y cuando fui abanderada en la escuela, la maestra le dijo a mi madre que viniera a no sé qué fiesta patria, para verme y sentir el orgullo necesario. Y mi mamá bastante furiosa me dijo -¿Tengo que cerrar el negocio para ir a verte a la escuela llevando un trapo sucio'?.
Como identidad, en fin, suponiendo que la necesite, o que sea importante, o algo así, porque cada vez creo menos en eso, seré una uruguaya que vive en los EEUU. No se si esto es muy definitorio, pero es lo que es.
Y cuando te contaba lo de hispano/hispánico/latino, etc. era como anécdota, una más.
Nunca se me ocurrió pensar que los escritores tuvieran que escribir como lo que 'son'. Los escritores supongo que son universales, que pueden escribir sobre todo, menos sobre lo que no saben. Y si saben de algo, pueden compartirlo si quieren, como escritores o como amigos.
(Sigue la discusión, pero creo que es menos interesante y más repetitiva. Ninguno de los dos teníamos argumentos sólidos para defender una posición o la otra. Tal vez porque no eran posiciones tan opuestas. Y Jorge trataba de mantener un tono conciliador, cosa no muy fácil).
Jorge:
> No veo por qué se preocupan por estas majaderías. J.
1-8-00
De Elisa:
¿Y por qué pensás que son majaderías??? ¿Será porque nunca tuviste que llenar un formulario para cualquier cosa? - clase en una universidad, sacar libros de una biblioteca, conseguir un trabajo, anotarte en algún lugar - donde te preguntan nombre, fecha de nacimiento, afiliación religiosa, y 'qué sos'. Ta, en Uruguay no pasa y entre otras cosas se lo pierden, porque como son todos igualitos, sin diferencias étnicas ni 'raciales'(sí, ya se, cada uno, personalidad, individualidad, etc.), precisamente por esa homogeneidad, falta esa cosa rara de querer saber cómo es el resto del mundo, cómo piensa, qué come, cómo se casa, qué lugar ocupa la mujer, el abuelo, el pescado, la ropa, el amor, la erudición y por más que nos creemos que todos somos iguales, no, no somos idénticos - y la joda es identificarse con algo y poder decir con una palabra, o por lo menos con la menor cantidad de palabras posibles, qué somos y a qué nos dedicamos, a veces por obligación y otras por inicio de una camaradería con gente que nació en una cultura totalmente diferente a la nuestra, sabiendo que si nos interesa la de ellos, a ellos también la nuestra.
Y ahí es donde te encontrás en el nudo de tener que definirte de alguna manera. Si te querés escapar, es facilísimo. Decís que es una majadería. Y chau. Pero si querés formar parte del resto del mundo, mejor pensás en cómo contestar. Aunque cada vez me convenzo más que los uruguayos no quieren saber. Les interesan las anécdotas, pero siempre y cuando dejen mal a los otros. En serio, por qué pensás que es una majadería, porque realmente lo creés, ¿o porque nunca tuviste necesidad de pensar en eso?
elisa
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Respuesta de Jorge:
At 23:43 08/01/2000 -0600, you wrote:
>Y por qué pensás que son majaderías??? Será porque nunca tuviste que llenar
>un formulario para cualquier cosa - clase en una universidad, sacar libros
>de una biblioteca, conseguir un trabajo, anotarte para cualquier cosa -
>donde te preguntan nombre, fecha de nacimiento y 'qué sos'.
Jorge:Ese "qué sos" me desconcierta. ¿Cómo es exactamente la pregunta? Dicho así, puede referirse tanto a profesión, como a lugar de nacimiento, como a religión.
>Ta, en Uruguay no pasa, y entre otras cosas se lo pierden, porque son todos igualitos y en más de una variable (si, ya se, cada uno, personalidad, individualidad, etc. pero contra la diferencia en etnicidad, no hay salvación.
JorgeBueno, no creo que sea sólo en Uruguay.
Elisa: >pero creo que en los uruguayos falta esa curiosidad de querer saber cómo piensa el resto del mundo, qué come, como se casa, qué lugar ocupa la mujer, el abuelo, el pescado, la ropa, el amor, la erudición, y por más que parecemos iguales a todos, no, no somos idénticos -
Jorge: Ese tipo de anécdotas por lo general no me interesa, salvo que implique alguna clase de diversión, algún detalle curioso. Por ejemplo, esos africanos que duermen en el suelo, y para dormir apoyan un codo en el suelo y la cabeza sobre una mano, para que no le entren bichos en el oído. Duermen así. Eso, por ejemplo, me resulta muy interesante. Incluso yo he debido dormir así alguna vez, no para que no me entraran bichos sino por la corriente de aire.>
Elisa: y la joda es identificarse con algo y poder decir con una palabra, o por lo menos con la menor cantidad de palabras posibles, qué somos y a qué nos dedicamos,
Jorge: Ese "qué somos" vuelve a desconcertarme. A qué nos dedicamos, bueno, yo viví durante muchos años ese problema, porque no me había asumido como escritor y había dejado mi vida de comerciante. No me preocupaba ontológicamente, pero eran tiempos en que tenías que tener una respuesta rápida y convincente para la policía, que a menudo te paraba en la calle. Yo seguí diciendo "comerciante", porque además de no asumido, "escritor" sonaba subversivo y quizás hasta burlón. Una vez me pararon frente a casa y dije "comerciante", y me preguntaron dónde tenía el negocio, y yo señalé hacia la vereda de enfrente, donde estaba el local de mi ex librería, y dije "allí", aunque en ese momento lo que había era una fábrica de pantallas para portátiles. Es decir, lo entiendo como un problema circunstancial, por ejemplo en tiempos de dictadura, pero jamás fue un problema mío, nada que me quitara el sueño. Es más: cuando puedo definirme por una palabra, me parece que estoy estafándome a mí mismo, o que envejecí de un modo pavoroso.
Elisa: >a veces por obligación y otras por inicio de una camaradería con gente que nació en una cultura totalmente diferente a la nuestra, y si nos interesa la de ellos, a ellos también la nuestra. Y ahí es donde te encontrás en el nudo de tener que definirte de alguna manera.
Jorge: No veo por qué hacerlo en una o en pocas palabras. En Francia, por ejemplo, muchas veces tuve que decir "soy uruguayen; Uruguay es un pequeño país que está al lado de Argentina", y no me molestaba hacerlo. Un obrero de Lourdes dijo, una vez, asintiendo: "Ah, sí, africano."
Elisa: >Si te querés escapar, es facilísimo. Decís que es una majadería. Y chau.
Jorge: Creo que es al contrario. Escaparse es buscar una definición cómoda de una
sola palabra para algo que no puede ser definido con tanta facilidad.
Elisa: Pero si querés formar parte del resto del mundo, mejor pensás en cómo contestar. Pero cada vez me convenzo más que los uruguayos no quieren saber. Les interesan las anécdotas, siempre y cuando dejen mal a los otros.
Jorge: No es mi caso. Yo prefiero que los otros queden bien.
Elisa: En serio, ¿por qué pensás que es una majadería? ¿porque realmente lo creés, o porque nunca tuviste necesidad de pensar en eso?????
Jorge: Realmente lo creo. Creo que es gente que se busca problemas a partir de un complejo de inferioridad. Cuando yo viví en Argentina, me sentía argentino, y no me molestaba que me tomaran por argentino; al contrario, me hacía sentir bien. Los otros uruguayos se reunían junto al Obelisco para llorar de nostalgia y despotricar contra los porteños; incapaces de adaptarse, por ese complejo de inferioridad absurdo. Creo que vos sos norteamericana, y deberías aceptarlo. Eso no significa renunciar a tu historia, pero es algo que no hace falta sacar a relucir a cada momento, y menos todavía sufrirlo.
Besos, Jorge.
Elisa: Estuve tratando de explicar algo de otro país, te lo conté como amiga y recibí como respuesta tipo cachetada: sos norteamericana. ¿A qué vino eso, Jorge?
Jorge: En primer lugar, no me imaginé que lo sentirías como una cachetada, porque no fue para nada mi intención. Era el corolario de todo lo que venía diciendo. Parece que leés salteado, o que registrás sólo ciertas cosas, sin ver el conjunto. Te hablé de mi experiencia en la Argentina, de mi no cultivo de la nostalgia, ni de la agresividad hacia el país que me cobijaba, estilo de la mayoría de los uruguayos que tuve que padecer allá.
Por el contrario, para mí era un orgullo cuando me decían que parecía porteño. Yo creo que si elegiste vivir donde vivís y allí hiciste tu hogar y criaste a tus hijos, que son norteamericanos o al menos viven como tales, no veo por qué no podés admitir que sos norteamericana (por adopción, desde luego). En realidad, el verdadero incapaz de adaptarme soy yo, que volví no sólo a Uruguay sino que me fui acercando y acercando cada vez más a mi apartamento de la calle Soriano. En el mismo centro de Montevideo es donde me siento mejor; no toleré Colonia, ni Pocitos. Y Cordón norte hasta por ahí nomás.
Vos llevás unos 25 años por allí... Por otra parte, millones de norteamericanos lo son por adopción; y el gentilicio no define a una raza o a un tipo concreto, como podría ser el caso del alemán, para poner un ejemplo extremo.
Cabe la posibilidad de que esté equivocado en estas consideraciones, como en tantas otras cosas. Pero estoy seguro de que no fue mi intención insultarte.
Besos, Jorge.
Elisa: La macana es que no tenés razón. No soy norteamericana. Y claramente, no soy uruguaya. Y encima, me viene de más de una generación, ya que mis viejos nunca quisieron que fuera uruguaya del todo. Por algo me quisieron mandar a estudiar a la Lumumba. Puaj. Y cuando fui abanderada en la escuela, la maestra le dijo a mi madre que viniera a no sé qué fiesta patria, para verme y sentir el orgullo necesario. Y mi mamá bastante furiosa me dijo -¿Tengo que cerrar el negocio para ir a verte a la escuela llevando un trapo sucio'?.
Como identidad, en fin, suponiendo que la necesite, o que sea importante, o algo así, porque cada vez creo menos en eso, seré una uruguaya que vive en los EEUU. No se si esto es muy definitorio, pero es lo que es.
Y cuando te contaba lo de hispano/hispánico/latino, etc. era como anécdota, una más.
Nunca se me ocurrió pensar que los escritores tuvieran que escribir como lo que 'son'. Los escritores supongo que son universales, que pueden escribir sobre todo, menos sobre lo que no saben. Y si saben de algo, pueden compartirlo si quieren, como escritores o como amigos.
(Sigue la discusión, pero creo que es menos interesante y más repetitiva. Ninguno de los dos teníamos argumentos sólidos para defender una posición o la otra. Tal vez porque no eran posiciones tan opuestas. Y Jorge trataba de mantener un tono conciliador, cosa no muy fácil).
2000 - Lisítinke
Lisítinke - Así me llamaba una viejísima vecina (Sore Rive, casada con Borej Ioje) de mi madre, que no hablaba ni una puta palabra de 'castinayo' y me llevaba a la playa Pocitos a la fuerza en el tranvía 14. Y cuando subíamos al tranvía repleto, metía la sombrilla y se la encajaba en las bolas a quien estuviera sentado en el primer asiento de bobos gritando: "sinyor, sinyor, dejjje sentar a la nene!!!" Y 'la nene' era yo, muerta de vergüenza.
Además los niños no pagaban boleto hasta los 5 años, y cuando el guarda preguntaba la edad de 'la nene', yo decía '5' mientras la vecina miraba al guarda y le anunciaba que yo era simplemente idiota y que tenía 4 recién cumplidos.
Y encima me llamaba Lisítinke!!!!!! Qué odio!!!!
Además los niños no pagaban boleto hasta los 5 años, y cuando el guarda preguntaba la edad de 'la nene', yo decía '5' mientras la vecina miraba al guarda y le anunciaba que yo era simplemente idiota y que tenía 4 recién cumplidos.
Y encima me llamaba Lisítinke!!!!!! Qué odio!!!!
Thursday, January 20, 2011
2000 - diálogos con Jorge y cena de Navidad
9-18-00. At 23:49 17/09/2000 -0500,
Elisa:
Seguís vivo?????
De Jorge:
Si es que a esto se le puede llamar vida...
J.
PS: ya escribiré, ya escribiré, probablemente hoy mismo.
alvartot@adinet.com.uy
------------------
12-26-00
Casi un día después de ayer, pero al menos los días de Navidad ya pasaron este año. Nunca, creo, estuve más doméstica que esta vez. Pasé dos días cocinando, limpiando, comprando comida, sin regalos, claro, porque de algo me tenía que olvidar, pero no fue parte de nuestra niñez, supongo. Tampoco la comida, pero eso es fácil de adquirir como costumbre. Y en lugar de esas reuniones multitudinarias con gente que no conozco, o sí, pero no me interesa, fui egoísta. Solamente Manuel, Flora, Gastón, más el chico que vive en el mismo apto. que Gastón (larga versión para indicar que éste no es el novio) y otro un muchacho a quien jamás había visto, que fue apareado con Flora en la Universidad donde están en Drama School, para preparar un diálogo a presentar frente a los profesores y que hizo que los dos fueran elegidos para ir a N.York en la primavera a mostrarse y ver si consiguen agentes que los representen una vez terminado el college. Cada uno de ellos cree que el otro fue elegido gracias a la magnífica representación del que lo cree - espero haberme explicado, que al fin y al cabo esto es un mail, no una novela.
Ni supe que ese chico y ella se habían hecho más o menos amigos, pero llamó justo cuando Flora estaba en el avión de vuelta de N.York, diciendo que tenía que trabajar por lo que no podía pasar las fiestas con los padres, pero que igual ellos no festejaban... y ahí me encontré diciendo que carajo, que tiene que venir aquí, que nosotros tampoco festejamos sino que solamente comemos, y para mi terror, casi aceptó, pero no se convenció que realmente había sido invitado hasta el día anterior a la nochebuena cuando al fin habló con Flora y le preguntó qué pensaba hacer esa noche y ella le dijo que lo mismo que él, que era estar aquí... bue, eso.
Y estábamos los seis, y me multipliqué y empecé a elaborar comida para una semana, ya que uno nunca sabe cuando van a llevarnos a Treblinka; y salieron los cerdos y pollos y purés de boniatos, y cranberries, y chauchas almendradas, y fideos caseros! y salsa de curry, y panes, y tucos y quesos rallados, y vinos a montones, cervezas y cocacolas, y la piece de resistance, mi famoso double chocolate cheesecake que vale el ataque al corazón que sigue al primer y único bocado, que más es imposible, de puro asco. Olvidé decir que estaba decorada con chantilly y cerezas, y chocolate chorreado. Algo sublime.
Y la amable charla de darnos a conocer, y yo siempre me olvido que al fin y al cabo soy mayor y debo respetar a los jóvenes, pero no está en mi sangre y me largo a hablar en contra de la religión y los políticos sin darme cuenta que alguno de los comensales puede sentirse algo atacado pero no de anima a contestarle a la diligente señora que lo estaba alimentando...
Y después, pan dulce con cafés y jueguitos de salón tipo Scattergories, que era el que de chicos hacíamos con rayas en un papel cualquiera y poníamos 'autores, héroes, calles, presidentes, actrices, flores, colores', elegíamos una letra al azar pinchando un libro y todos tenían que llenar las líneas con nombres que empezaran con esa letra en cada categoría. Y ahora, mucho años antes de la computadora que no es buena para juegos de salón, salió eso mismo ya armado en caja, con libretas ya impresas con renglones numerados, unas tarjetas con las categorías que se pueden ir cambiando, y un dado con letras -dado de 23 lados, claro- y el ruidosísimo timer para marcar los exactos tres minutos y la gracia que nos hizo que en la categoría 'palabras de cuatro letras', que es básicamente todo el idioma inglés, dos de las personas pusieran la misma, que era 'ogre' que es ogro, lo que dio para una discusión casi freudiana. Ah, y ya éramos 7, porque llegó una amiga de Flora enorme y negra que ocupa todo el sillón, o sea que los demás estábamos en el suelo.
Y BJ (bi yei), el amigo de Gastón, anunciando públicamente su amor por Gastón y poniéndolo en el juego en la categoría de 'cosas frías', aunque a mí me negaron 'vidrio'.
Y cuando se hicieron las 4 de la manyana, nadie podía manejar y empezaron a desparramarse para dormir aquí mismo. Gastón y su amigo - que ama a Gastón pero no es correspondido - juntos en el cuarto de Gastón, y el amigo de Flora, Joel, que tiene novia seria en California, en el cuarto de Flora, teóricamente en la cama que está abajo de la de ella, la que se saca tironeando, pero que al otro día la tal cama apareció armadita y sin usar y los dos angelitos en la camita de Flora, cosa que ella jura que fue solamente porque se hicieron amigos durante esos ensayos pero que no pasaría nada, ni aunque él quisiera, porque ella como amigo lo acepta, pero nada más.
Y la llamada intempestiva de Robert - el real novio de Flora - llorando porque esa noche tenía que trabajar, cosa que no es de morirse ya que nunca trabajó demasiado, en realidad, y le tocó justo esa vez. Y Flora anunciando que ya de todos modos no quiere a Robert pero quiere seguir siendo su amiga y eso.
Y hasta algo de música escuchamos aunque nuestro tocadiscos está deshecho por lo que sacamos a relucir nuestros estupendos cassettes de Brassens y Chico Buarque aunque nadie los conocía. Y BJ haciendo crítica de cine en voz alta, que eso es lo que quiere hacer porque eso fue lo que estudió, pero es difícil conseguir trabajo por lo que trabaja en una casa de alquiler de peliculas para caseteras cuya única ventaja es que se puede llevar gratis todas las películas que quiera, y Gastón que trabaja de mozo de restaurante...
Y llegó el día siguiente y todos durmieron hasta las dos, y a esa hora ya no se podía hacer nada, o sea que vuelta a comer langostinos y sopa de matzo balls, que no sé qué ataque de cocina tuve, y charlamos más, y anduvimos tirados y jugando esta vez al Boggle, y cuando llegó la hora de irse, los obligué a palear el hielo durísimo para sacar el auto de Flora que estaba enterrado desde hacía una semana, y no pudieron decir que no aunque la temperatura era aterradora, y claro, les tuve que dar más sopa cuando terminaron.
Y al fin Flora se los llevó, y Manuel y yo pudimos mirar una terrible película tranquilos y Gastón se despidió y por el camino le dijo a Flora que fue la mejor Navidad que había pasado en su vida, que no había tenido ni un momento malo conmigo sino que sentía que estaba muy de acuerdo con algunos de los infinitos disparates que seguramente dije, y que la vida, en fin, es buena.
Y Flora todo eso lo contó llorando, porque le gusta volver a casa y tener los mejores padres del mundo y no hace falta decir que, por supuesto, yo también lloraba mientras Manuel ya roncaba plácidamente arrullado por nuestros llantos de mujer.
Y ahora ya pasó y tengo que escribir un trabajo para presentar el viernes que viene, y Manuel ya está en el laboratorio, y a Flora le tienen que sacar mañana los puntos de las muelas de juicio o sea que no tiene más necesidad de estar acá, y no sabemos cómo estirar todo esto un poquitito más...
elisa/uruguay/chicago
------
Jorge:
No digo todos los días, pero si recibiera un mail como éste, digamos, una vez por semana, o aun cada dos semanas, creo que tal vez podría llegar a transformarme en una buena persona.
Muchas gracias,
Jorge.
------
12-28-00
Si yo te escribiera una carta de estas por semana, me agarrarías a balazos apenas tuvieras la oportunidad. Aunque no sería necesario, porque ya me hubiera suicidado cocinando.
elisa (y claro, gracias por tu comentario)
---------
1-7-01
At 12:12 07/01/2001 -0600, you wrote:
De Elisa:
Che, al menos yo no te escribo ni forwardeo solamente enfermedades, o si?
---------
De Jorge:
No, claro. Desde luego no. Sólo de tanto en tanto me llamás por teléfono para mandarme a algún velorio.
Besos, J.
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alvartot@adinet.com.uy
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De Elisa:
¿¿¿¿y alguna vez fuiste????
elisa
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1-7-01
Por supuesto que no. J.
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At 21:24 07/01/2001 -0600, you wrote:
De Elisa:
>ajá.
>Es una de las respuestas más estúpidas que escribiste en tu vida.
De Jorge
Creo que podría conseguir alguna más estúpida todavía. Es cuestión de darme tiempo. J.
Elisa:
Seguís vivo?????
De Jorge:
Si es que a esto se le puede llamar vida...
J.
PS: ya escribiré, ya escribiré, probablemente hoy mismo.
alvartot@adinet.com.uy
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12-26-00
Casi un día después de ayer, pero al menos los días de Navidad ya pasaron este año. Nunca, creo, estuve más doméstica que esta vez. Pasé dos días cocinando, limpiando, comprando comida, sin regalos, claro, porque de algo me tenía que olvidar, pero no fue parte de nuestra niñez, supongo. Tampoco la comida, pero eso es fácil de adquirir como costumbre. Y en lugar de esas reuniones multitudinarias con gente que no conozco, o sí, pero no me interesa, fui egoísta. Solamente Manuel, Flora, Gastón, más el chico que vive en el mismo apto. que Gastón (larga versión para indicar que éste no es el novio) y otro un muchacho a quien jamás había visto, que fue apareado con Flora en la Universidad donde están en Drama School, para preparar un diálogo a presentar frente a los profesores y que hizo que los dos fueran elegidos para ir a N.York en la primavera a mostrarse y ver si consiguen agentes que los representen una vez terminado el college. Cada uno de ellos cree que el otro fue elegido gracias a la magnífica representación del que lo cree - espero haberme explicado, que al fin y al cabo esto es un mail, no una novela.
Ni supe que ese chico y ella se habían hecho más o menos amigos, pero llamó justo cuando Flora estaba en el avión de vuelta de N.York, diciendo que tenía que trabajar por lo que no podía pasar las fiestas con los padres, pero que igual ellos no festejaban... y ahí me encontré diciendo que carajo, que tiene que venir aquí, que nosotros tampoco festejamos sino que solamente comemos, y para mi terror, casi aceptó, pero no se convenció que realmente había sido invitado hasta el día anterior a la nochebuena cuando al fin habló con Flora y le preguntó qué pensaba hacer esa noche y ella le dijo que lo mismo que él, que era estar aquí... bue, eso.
Y estábamos los seis, y me multipliqué y empecé a elaborar comida para una semana, ya que uno nunca sabe cuando van a llevarnos a Treblinka; y salieron los cerdos y pollos y purés de boniatos, y cranberries, y chauchas almendradas, y fideos caseros! y salsa de curry, y panes, y tucos y quesos rallados, y vinos a montones, cervezas y cocacolas, y la piece de resistance, mi famoso double chocolate cheesecake que vale el ataque al corazón que sigue al primer y único bocado, que más es imposible, de puro asco. Olvidé decir que estaba decorada con chantilly y cerezas, y chocolate chorreado. Algo sublime.
Y la amable charla de darnos a conocer, y yo siempre me olvido que al fin y al cabo soy mayor y debo respetar a los jóvenes, pero no está en mi sangre y me largo a hablar en contra de la religión y los políticos sin darme cuenta que alguno de los comensales puede sentirse algo atacado pero no de anima a contestarle a la diligente señora que lo estaba alimentando...
Y después, pan dulce con cafés y jueguitos de salón tipo Scattergories, que era el que de chicos hacíamos con rayas en un papel cualquiera y poníamos 'autores, héroes, calles, presidentes, actrices, flores, colores', elegíamos una letra al azar pinchando un libro y todos tenían que llenar las líneas con nombres que empezaran con esa letra en cada categoría. Y ahora, mucho años antes de la computadora que no es buena para juegos de salón, salió eso mismo ya armado en caja, con libretas ya impresas con renglones numerados, unas tarjetas con las categorías que se pueden ir cambiando, y un dado con letras -dado de 23 lados, claro- y el ruidosísimo timer para marcar los exactos tres minutos y la gracia que nos hizo que en la categoría 'palabras de cuatro letras', que es básicamente todo el idioma inglés, dos de las personas pusieran la misma, que era 'ogre' que es ogro, lo que dio para una discusión casi freudiana. Ah, y ya éramos 7, porque llegó una amiga de Flora enorme y negra que ocupa todo el sillón, o sea que los demás estábamos en el suelo.
Y BJ (bi yei), el amigo de Gastón, anunciando públicamente su amor por Gastón y poniéndolo en el juego en la categoría de 'cosas frías', aunque a mí me negaron 'vidrio'.
Y cuando se hicieron las 4 de la manyana, nadie podía manejar y empezaron a desparramarse para dormir aquí mismo. Gastón y su amigo - que ama a Gastón pero no es correspondido - juntos en el cuarto de Gastón, y el amigo de Flora, Joel, que tiene novia seria en California, en el cuarto de Flora, teóricamente en la cama que está abajo de la de ella, la que se saca tironeando, pero que al otro día la tal cama apareció armadita y sin usar y los dos angelitos en la camita de Flora, cosa que ella jura que fue solamente porque se hicieron amigos durante esos ensayos pero que no pasaría nada, ni aunque él quisiera, porque ella como amigo lo acepta, pero nada más.
Y la llamada intempestiva de Robert - el real novio de Flora - llorando porque esa noche tenía que trabajar, cosa que no es de morirse ya que nunca trabajó demasiado, en realidad, y le tocó justo esa vez. Y Flora anunciando que ya de todos modos no quiere a Robert pero quiere seguir siendo su amiga y eso.
Y hasta algo de música escuchamos aunque nuestro tocadiscos está deshecho por lo que sacamos a relucir nuestros estupendos cassettes de Brassens y Chico Buarque aunque nadie los conocía. Y BJ haciendo crítica de cine en voz alta, que eso es lo que quiere hacer porque eso fue lo que estudió, pero es difícil conseguir trabajo por lo que trabaja en una casa de alquiler de peliculas para caseteras cuya única ventaja es que se puede llevar gratis todas las películas que quiera, y Gastón que trabaja de mozo de restaurante...
Y llegó el día siguiente y todos durmieron hasta las dos, y a esa hora ya no se podía hacer nada, o sea que vuelta a comer langostinos y sopa de matzo balls, que no sé qué ataque de cocina tuve, y charlamos más, y anduvimos tirados y jugando esta vez al Boggle, y cuando llegó la hora de irse, los obligué a palear el hielo durísimo para sacar el auto de Flora que estaba enterrado desde hacía una semana, y no pudieron decir que no aunque la temperatura era aterradora, y claro, les tuve que dar más sopa cuando terminaron.
Y al fin Flora se los llevó, y Manuel y yo pudimos mirar una terrible película tranquilos y Gastón se despidió y por el camino le dijo a Flora que fue la mejor Navidad que había pasado en su vida, que no había tenido ni un momento malo conmigo sino que sentía que estaba muy de acuerdo con algunos de los infinitos disparates que seguramente dije, y que la vida, en fin, es buena.
Y Flora todo eso lo contó llorando, porque le gusta volver a casa y tener los mejores padres del mundo y no hace falta decir que, por supuesto, yo también lloraba mientras Manuel ya roncaba plácidamente arrullado por nuestros llantos de mujer.
Y ahora ya pasó y tengo que escribir un trabajo para presentar el viernes que viene, y Manuel ya está en el laboratorio, y a Flora le tienen que sacar mañana los puntos de las muelas de juicio o sea que no tiene más necesidad de estar acá, y no sabemos cómo estirar todo esto un poquitito más...
elisa/uruguay/chicago
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Jorge:
No digo todos los días, pero si recibiera un mail como éste, digamos, una vez por semana, o aun cada dos semanas, creo que tal vez podría llegar a transformarme en una buena persona.
Muchas gracias,
Jorge.
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12-28-00
Si yo te escribiera una carta de estas por semana, me agarrarías a balazos apenas tuvieras la oportunidad. Aunque no sería necesario, porque ya me hubiera suicidado cocinando.
elisa (y claro, gracias por tu comentario)
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1-7-01
At 12:12 07/01/2001 -0600, you wrote:
De Elisa:
Che, al menos yo no te escribo ni forwardeo solamente enfermedades, o si?
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De Jorge:
No, claro. Desde luego no. Sólo de tanto en tanto me llamás por teléfono para mandarme a algún velorio.
Besos, J.
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alvartot@adinet.com.uy
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De Elisa:
¿¿¿¿y alguna vez fuiste????
elisa
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1-7-01
Por supuesto que no. J.
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At 21:24 07/01/2001 -0600, you wrote:
De Elisa:
>ajá.
>Es una de las respuestas más estúpidas que escribiste en tu vida.
De Jorge
Creo que podría conseguir alguna más estúpida todavía. Es cuestión de darme tiempo. J.
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